Unanimidad: el 100 % de los votantes considera que la presunción de legalidad de los disparos policiales amenaza el Estado de derecho. Ninguna oposición, ninguna indecisión.
El voto lo sostienen íntegramente mujeres y votantes sin género declarado, todos en el mismo sentido; los hombres no están representados en esta jornada. En cuanto a la edad, los de 18 a 24 y los de 45 a 54 años llegan al mismo veredicto unánime.
La única intervención del hilo expone el razonamiento jurídico completo, y descansa en un principio: en un Estado de derecho todo el mundo debe ser igual ante la ley, incluidos los policías.
Su demostración gira en torno al orden de las operaciones. Si un disparo se considera legal antes incluso de que se haya abierto una investigación, la búsqueda de la verdad se vuelve más difícil: la presunción no solo protege al agente, cambia lo que la investigación debe establecer.
La consecuencia descrita es doble. Las víctimas y sus familias pueden sentir que la justicia protege más a los policías que a los ciudadanos, y la confianza de la población en las instituciones queda mermada.
En esta jornada, debate y voto dicen exactamente lo mismo, algo raro en un tema tan sensible. La ausencia de contradicción no significa aquí que el asunto no divida: significa que nadie acudió a defender la posición contraria.