El veredicto global está marcado por una amplia indecisión: el 57 % no tiene una opinión definida, mientras que el "sí" (29 %) supera claramente al "no" (14 %).
La brecha de género es llamativa: los hombres se pronuncian con claridad (50 % sí, 25 % no), mientras que las mujeres se sitúan en bloque en la indecisión total.
Entre los 25-34 años, el mismo patrón: 100 % de indecisos. Los 18-24 se inclinan por el sí, mientras que los mayores de 65 años tienden al no.
Las voces escritas reflejan una fractura de registros: unos lamentan una carrera resuelta desde la primera etapa de montaña, otros matizan señalando que el suspense se mantiene en el podio y el maillot blanco. También se invocan argumentos prácticos, como una posible caída o un bajón, e incluso una sospecha de dopaje, para mantener la duda abierta.